Sin lugar  a dudas esta, las del 17 de enero, no fue una buena tarde ni para Lionel Messi ni el Barcelona. El 10 erró un penal cuando el partido estaba 0-0, y el conjunto blaugrana perdió el partido de ida por los cuartos de final de la Copa del Rey.

Típico clásico catalán: Barcelona, dominador, Espanyol, dominado. Dentro de ese panorama, Messi fue el conductor de su equipo, el fútbol pasó por sus piés, pero la ausencia de su principal socio en ataque, el uruguayo Luis Suárez, le impidió crear peligro serio sobre el arco rival.

Lo que refleja lo cuesta arriba que fue el partido para  Messi en ataque es el momento en que tuvo su primera oportunidad clara de gol:  minuto 16  del complemento, cuando se paró frente a López para ejecutar el penal.  El remate del argentino fue a la izquierda hacia allí se arrojó el arquero que desvió el balón.

Un dato estadístico el de esta tarde fue el penal número 20 que falla  Messi en su carrera en el Barcelona, y se lo atajó el mismo arquero que en la temporada  2007/08 le contuvo el primero, López cuando jugaba para el Villarreal.

El Barcelona dominó el partido desde el arranque mismo porque manejó la pelota, pero a partir del penal fallado por Messi su rendimiento comenzó a caer. Ese fue el momento en el que el Espanyol se metió en el partido, por supuesto con más garra que fútbol.

A pesar del quedo de uno, y la levantada del otro, el partido parecía decantarse hacia el empate, pero a los 42 minutos, Oscar Melendo, quien había ingresado en el  segundo tiempo, marcó el gol que le dio la victoria al Espanyol.

El encuentro revancha se jugará el próximo miércoles en el Camp Nou.

Foto: diario Sport