El entrenador de River Plate, Marcelo Gallardo, admitió esta noche que el empate 1-1 con Chacarita Juniors le dejó “un sabor muy amargo” y espera darle a los hinchas “el regalo de la Supercopa” del miércoles 14 de marzo ante Boca Juniors, en Mendoza.

“Habíamos hecho un gran desgaste en el primer tiempo, sacamos la diferencia para poder manejar el partido con claridad y calma, pero en una jugada desafortunada nos empatan y los jugadores sintieron el golpe. No fue un mal partido de River, pero con el resultado nos queda un sabor muy amargo, que no nos ayuda para nada”, expresó el técnico en conferencia de prensa.

Y agregó: “En el segundo tiempo nos costó un poco más, si bien llegamos no tuvimos claridad. El partido se fue dilatando, las piernas se cansaron y la gente influyó en la reacción sobre el final, pero no nos alcanzó”.

En cuanto al esperado duelo con Boca del 14 de marzo, Gallardo espera que sea el partido “crucial” que necesita su equipo para despegar y encontrar el funcionamiento que desea.

“Será un partido totalmente diferente, un solo partido y se juega mucho en cuanto a situaciones emocionales. Es el regalo que nosotros le tenemos que hacer a nuestra gente, tenemos que remarcar el aliento de nuestros hinchas que acompañan en este momento malo, eso es para valorar”, subrayó.

Y continuó: “El campeonato es muy difícil para nosotros, no nos gusta vernos de esta manera, pero debemos enfocarnos en poder dar ese salto que nos está faltando”.

Gallardo reconoció que prueba en todos los partidos a distintos jugadores porque todavía no encontró el equipo y remarcó que “la mente es la responsable de este momento”.

“Nosotros formamos dos grandes equipos en tres años y medio. Uno en 2014 y el otro en 2017, que nos llevó seis meses armarlo y trabajarlo. En esta etapa no encontramos el funcionamiento y por eso vamos probando, yo tengo que tomar decisiones en base a lo que siento”, dijo.

El “Muñeco” explicó además que decidió reemplazar en el segundo tiempo a los delanteros Lucas Pratto e Ignacio Scocco porque “estaban cansados” y para preservarlos, ya que en pocos días se vendrá la Supercopa ante Boca.