El 68-64 final refleja lo duro que le significó a San Lorenzo derrotar esta noche en el Polideportivo Roberto Pando al Mogi Das Cruces de Brasil por uno de los cuadrangulares semifinales de la Liga de las Américas de básquetbol.

Para explicar en parte lo complicado que resultó el juego para San Lorenzo habrá que decir en primer lugar que el equipo dirigido por Gonzalo García no realizó un buen partido, especialmente en el segundo segmento.

Durante los primeros veinte minutos de partido, la mayor virtud de San Lorenzo fue su asfixiante defensa. Esto determinó que el Mogi no llegara cómodo a posición de tiro, y como consecuencia de ello fallara demasiado. Algo que se vio reflejado en los números: el conjunto brasileño encestó apenas 9 de los 32 tiros que realizó.

Esa cara contrastó con el juego en equipo a la hora de atacar. San Lorenzo manejó mal la pelota (tuvo 11 pérdidas), sus tiradores no anduvieron derechos (Selem Safar realizó 2 lanzamientos en 20 minutos, y encestó uno, un triple), y mucho pasó entonces por lo que hicieron Nicolás Aguirre  (lo mejor de su equipo a lo largo de la noche) y José Vildoza.

San Lorenzo se fue al descanso largo 31 (número que marca que el equipo de Boedo tampoco fue demasiado certero)-23 arriba en el marcador, con la sensación de que al menos uno de los aspectos del juego, la defensa, lo tenía controlado.

Sin embargo esa cambió radicalmente a partir del tercer cuarto, especialmente por la irrupción en el partido del estadounidense Tyrone Curnell. El ala-pivote fue determinante en ataque (convirtió 25 puntos), y también fue importante a la hora de defender el aro de su equipo.

A San Lorenzo se le complicaron las cosas porque no sólo fue importante Curnell, sino porque también mantuvo un buen nivel Jimmy Oliveira (lo mejor en los dos primeros cuartos) y el estadounidense Shanell Stallworth.

San Lorenzo aguantó el vendabal, en parte porque Gabriel Deck, Mathias Calfani y Dar Tucker tuvieron una mayor participación en el juego, pero no pudo evitar que el tercer cuarto terminara empatado en 48.

En el último parcial, el equipo de Boedo siempre estuvo al frente en el marcador, pero nunca pudo sacar una diferencia tranquilzadora. Lo más lejos que estuvo fueron los 7 puntos (59-52) de distancia con 5 minutos por jugarse.

Mogi forzó la situación y se puso a un punto atrás (59-58), pero como suele suceder no le alcanzó. San Lorenzo recuperó una ventaja de 4 puntos (62-58 y luego 67-63), que le sirvieron para llegar adelante en el marcador hasta la chicharra final.

Mañana, a partir de las 21.30, San Lorenzo se jugará ante Ferro Carril Oeste (derrotó a Fuerza Regia de México por 80-70), otro de los equipos con chances. su pase al Final Four.

Foto: Prensa San Lorenzo