El Grupo B del Mundial de Rusia tendrá dos grandes atractivos, que serán el juego ofensivo del seleccionado español y la presencia de Cristiano Ronaldo en Portugal, que además de tener al último Balón de Oro en sus filas, llega como campeón europeo vigente.

Claro que el combinado ibérico deberá reponerse de haber cambiado a su entrenador tan solo 48 horas antes de su debut en Rusia, tras el escándalo que desencadenó el acuerdo entre Julen Lopetegui y Real Madrid.

Si bien el equipo portugués figura como cabeza de serie, el gran candidato a quedarse con el primer lugar es España, que presentará un plantel en el que se destacan el buen pie de todos sus futbolistas, sus pretensiones ofensivas y su funcionamiento como equipo. Si es que su flamante director técnico, Fernando Hierro, cumple con su promesa de respetar el estilo que venía utilizando, claro.

Ese conjunto de cualidades positivas hizo que en el amistoso que jugó el equipo español el pasado 27 de marzo haya aplastado 6-1 a Argentina.

Con la apuesta de monopolizar la posesión del balón, a la hora de perder la tenencia, las líneas bien juntas hacen que le sea más fácil recuperar la pelota sin necesidad de contar con un clásico mediocampista de marca.

En una amalgama interesante de futbolistas experimentados y jóvenes, cuenta con nombres importantes en todas sus líneas: David De Gea, Sergio Ramos, Gerard Piqué, Sergio Busquets, Andrés Iniesta, David Silva, Isco y Diego Costa son algunos de los que intentarán darle a España su segundo título mundial.

Portugal dejó de depender absolutamente de Cristiano Ronaldo y lo demostró adjudicándose la última Eurocopa, en la que venció en la final al local, Francia, a pesar de la temprana lesión de su jugador emblema.

Lo cierto es que el entrenador Fernando Santos, sin tantos nombres de primer nivel, deberá buscar la fortaleza desde lo táctico para sostener lo que puedan hacer su máxima figura, Bernardo Silva y Gonçalo Guedes en ataque. Una ofensiva que se da el lujo de tener en el banco de suplentes al tan talentoso como experimentado Ricardo Quaresma.

Lejos del poderío de los europeos, Marruecos, último ganador de la Copa Africana de Naciones, aparece como la tercera fuerza de la zona.

La mayoría de sus integrantes juegan en equipos menores de Europa, pero el haber clasificado invicto en la tercera ronda de las Eliminatorias en un grupo que tenía a Costa de Marfil como principal competidor, y el invicto en sus últimos cinco amistosos, le dan esperanzas a los africanos de dar la gran sorpresa.

En fila, los africanos vencieron a Serbia y Uzbekistán, igualaron con Ucrania, y derrotaron a Eslovaquia y Estonia, en la previa de la Copa del Mundo.

Irán es una incógnita para muchos, pero lo cierto es que su director técnico, el portugués Carlos Queiroz, ha conformado una selección muy disciplinada en lo táctico y a la que es muy difícil convertirle.

Ya se había visto la propuesta firme desde lo defensivo en el Mundial de Brasil, cuando recién en el tiempo adicionado Lionel Messi logró con una genialidad vencer la resistencia iraní para darle el triunfo a Argentina en la zona de grupos.

En las últimas Eliminatorias, Irán arrasó en su grupo con la misma fórmula, ya que en su grupo de la tercera ronda finalizó invicto y con tan solo dos tantos en contra en  diez partidos jugados. Pero necesitará mucho más que eso para aspirar a superar a equipos como España y Portugal.

Partidos:

 

15/6 Marruecos-Irán (12 HS)

15/6 Portugal-España (15 HS)

20/6 Portugal-Marruecos (9 HS)

20/6 Irán-España (15 HS)

25/6 España-Marruecos (15 HS)

25/6 Irán-Portugal (15 HS)

Candidatos a clasificar: España y Portugal.

La sorpresa: Marruecos.

Sin chances: Irán.