Ni siquiera pudo girar en el “Oscar y Juan Gálvez” el piloto arrecifeño Agustín Canapino, quien llegó a los “200 Kilómetros de Buenos Aires” como líder del campeonato de Súper TC2000 y se marchó del trazado porteño prácticamente con las manos vacías.

Es que un principio de incendio de su Chevrolet Cruze en la décima vuelta, en momentos en que era manejado por Franco Vivian, la dupla que eligió para esta competencia especial por parejas, le restó chances no solo para pelear por el título en la cita final del campeonato en Alta Gracia, sino también de obtener la triple corona del automovilismo argentino, porque también lidera los torneos de Turismo Carretera y Top Race V6.

Si bien las matemáticas todavía lo amparan, porque de hecho es el único piloto capaz de arrebatarle el título a Facundo Ardusso en la última fecha, para el piloto bonarense, campeón de Súper TC2000 en 2016, su suerte en este campeonato está echada. “Las fuerzas se fueron todas”, graficó apesadumbrado el apodado “Titán”.

“Es una pena. Hubo que cambiar el auto, no pudimos ir a probar y las cosas no salieron como hubiésemos querido. Lo importante es que Franco esté bien”, remarcó Canapino sobre su compañero, quien bajó por sus propios medios del vehículo pero fue trasladado rápidamente, por precaución, al centro médico del circuito porteño.