Darío Benedetto le hechó hoy nafta al fuego de un superclásico que debió trasladarse a Madrid por los hechos violentos que se dieron en las inmediaciones del estadio Monumental y obligaron a la postergación del encuentro.

Ante el permiso que recibió Rafael Di Zeo, líder de la barra brava de Boca Juniors, para viajar a España, el delantero xeneize se manifestó en favor de la medida.

“No son temas de los jugadores. Es hincha, y si lo han podido habilitar por algo será. Bienvenido sea, porque es un líder histórico de la barra”, celebró en una parte de la rueda de prensa que brindó tras la práctica matutina del plantel del club de la ribera en Madrid.

En la despedida del plantel de Buenos Aires, Di Zeo, junto a otros barras, encabezó la caravana y marchó delante del micro de la delegación boquense. Junto a él estaba “Maxi” Mazzaro, quien fue deportado de España al llegar para presenciar la final del próximo domingo.