A poco de su llegada a Madrid, Rodolfo D’Onofrio le brindó una entrevista al diario El País en la cual habló de la conflictiva final de la Copa Libertadores de América; la violencia que atraviesa el fútbol argentino, y el rol que deben cumplir los dirigentes de los clubes y los gobiernos.

“No tienen que ser cómplices (los dirigentes) de esto. Pero para hacerlo necesitas tener la seguridad adecuada. Si yo me pongo en la calle a decir que no quiero que entre más al estadio amenazarán de muerte a mi hija, a mi mujer y a toda mi familia”, expresó D’Onofrio.

Inmediatamente se le preguntó si había cedido alguna vez a la exigencias de los barras, y el titular de River contestó firmemente que “no”. “Y por eso me está pasando ahora. Tengo 200 o 250 hinchas de Boca que dicen que me van a matar”, agregó.

“Sí, de Boca. Los de River están cien por cien conmigo. No la barra brava, la gente. Yo ni conozco a la barra brava. Jamás los traté. Lo único que quiero es que no estén más”, puntualizó.

Al ser consultado si la dirigencia de River tenía contacto con la barra brava, D’Onofrio afirmó que “ninguna. Y lo juro por mis hijos”.

Además, consideró que este superclásico ante Boca será recordado “como la tremenda vergüenza del fútbol argentino”. “Es algo increíble. Un sistema de seguridad que falló, absoluta y totalmente. No es solo un problema de Argentina, en Europa también hay episodios de violencia. El otro día vi un partido de fútbol griego en el que no se tiraban piedras, se tiraban misiles”, recordó.

Por último, manifestó que la responsabilidad del “Millonario” en los incidentes fue “cero”. “La responsabilidad de River empieza dentro del Monumental. Cuando Boca sale de su hotel, la responsabilidad es de la seguridad. Y ya lo reconocieron las máximas autoridades de la seguridad de la ciudad y de la nación. ¿O era la primera vez que Boca venía a jugar a la cancha de River?”, se preguntó.