Fernando Gago fue dado de alta esta mañana tras la operación a la que se sometió por la rotura del tendón de aquiles derecho sufrida en la final de la Copa Libertadores frente a River Plate.

El mediocampista de Boca Juniors se retiró de la clínica Agote ayudado por una silla de ruedas y muletas hasta que subió al auto que manejaba su esposa, la extenista Gisela Dulko.

A partir de ahora, Gago tendrá dos cosas de las que ocuparse: la recuperación, que le demandará entre tres y seis meses es una; la otra, definir su futuro como futbolista profesional, luego de varias lesiones graves sufridas en los últimos años.

Es que esta es la tercera oportunidad en la que Gago sufre una lesión de este tipo, aunque las dos anteriores, el 13 de septiembre de 2015 y el 24 de abril de 2016, ambas en partidos frente a River, fueron en el pie izquierdo.

Además, el mediocampista “Xeneize” estuvo recuperándose durante gran parte de este año de una rotura del ligamento cruzado anterior y ligamento lateral interno de su rodilla derecha, sufrida el 5 de octubre de 2017, jugando para el seleccionado argentino ante Perú, en La Bombonera, por las Eliminatorias para Rusia 2018.