El seleccionado argentino igualó 25-25 ante su similar de Hungría en un partido que se jugó en el Royal Arena de Copenhague, por el Mundial que se desarrolla conjuntamente en Alemania y Dinamarca.

Pablo Simonet, con 6 goles; Manuel Crivelli, con 5; y Lucas Moscariello, con 4, fueron los máximos anotadores de Los Gladiadores.

El equipo que dirige el español Manuel Cadenas fue de menor a mayor, y en los últimos segundos transitó por el filo de la navaja, ya que tuvo una pelota para quedarse con la victoria, pero Hungría tuvo la última bola del juego.

Lo peor de Los Gladiadores se vio en los primeros minutos del partido, lo cual fue bien aprovechado por Hungría que, liderada por Zsolt Balogh (11 goles) y Mate Lekai (6), se puso rápidamente 5-0.

Sin embargo Los Gladiadores comenzaron a recomponer su imagen a través de la atajadas de Matías Schultz; una defensa que se fue volviendo cada vez más firme; y la tarea de Pablo Simonet (elegido luego como el mejor jugador del partido), y Moscariello en ataque.

Eso provocó que el partido se hiciera más de ida y vuelta, y que Hungría comenzara cometer errores. Todo eso conllevó a que si bien la Argentina perdiera el primer tiempo (10-13), mirara el futuro del partido desde otra perspectiva.

Los primeros 10 minutos del segundo tiempo fueron fundamentales para Los Gladiadores. Encabezados en ataque por Crivelli, la selección se puso por primera vez arriba en el marcador (16-15, con un penal de Federico Fernández), y de ahí fue de tu a tu.

A 40 segundos para el final, Hungría empató en 25, pero la bola quedaba en manos de la Argentina. Sin embargo hubo un error en la selección de tiro, y la pelota que podía definir el resultado pasó a manos de los húngaros.  Pero estos, inexplicablemente, perdieron el balón cuando se aproximaban al arco argentino, y así se terminó todo.

Los Gladiadores volverán a presentarse el próximo domingo, cuando a partir de las 16.30, se enfrenten a Suecia.