Daniel “Cata” Díaz se despidió hoy del fútbol “por motivos personales” en conferencia de prensa, tal como había anunciado Fuenlabrada, su último club, en las últimas horas.

“El fin de semana pasado fue mi último partido. No jugaré más al fútbol. Es algo que por ahí uno nunca piensa que va a terminar, nunca se hace a la idea. Es complicado, uno tiene una edad. He disfrutado al máximo de este deporte, me ha dado muchas alegrías. La verdad es que siempre estaré agradecido al Fuenlabrada. Me dieron la oportunidad de seguir jugando al fútbol, porque después de Getafe pensé que no seguiría, pero aquí me abrieron las puertas de jugar un año y medio más. Me hizo sentir bien. Los compañeros han sido geniales. El club, la gente… siempre estaré agradecido al Fuenlabrada”, se despidió el marcador central, visiblemente emocionado.

Díaz no quiso “entrar en detalles” sobre el “asunto personal” que lo hace volver a Argentina y abandonar la práctica personal.

“Nunca uno piensa cómo será su retirada. Al menos yo no pensé nunca que llegaría este día. Nunca me quería hacer a la idea. Es difícil… lo único que tratas es de ser profesional, de dejarte todo en los entrenamientos, en los partidos… no piensas que un día ésto llegará. Nunca me hice a la idea, pero todo tiene un final, y el final es hoy. Me quedo con todas las cosas buenas y positivas que viví en el fútbol”, concluyó el catamarqueño.

El defensor culminó a los 39 años una carrera prolífica, en la que jugó 593 partidos oficiales en siete equipos y ganó diez títulos (8 en Boca Juniors y 2 en Atlético de Madrid).

Surgido en Rosario Central, Díaz pasó luego por Cruz Azul, Colón de Santa Fe, Boca, Getafe, Atlético de Madrid y Fuenlabrada.

Fue un baluarte fundamental del conjunto de Alfio Basile que ganó todo con el xeneize, así como del conjunto que ganó la Copa Libertadores de 2007 bajo la conducción de Miguel Ángel Russo.

Además, fue subcampeón de la Copa América 2007 con el seleccionado argentino, en la que jugó un partido.

Sólido en la marca y fuerte en el juego aéreo, también contaba con habilidad en sus pies, como en este recordado caño que le hizo a Marcelo Gallardo en un superclásico: