La igualdad en el clásico le permitió a Central salir fortalecido anímicamente porque en el epílogo casi termina quedándose con los tres puntos. Pero, terminó siendo un castigo por el planteo mezquino que diseñó su técnico Edgardo Bauza, para un equipo que no tiene volumen de juego y que su única arma de ataque son las jugadas de pelota parada.

En lo que va del presente año futbolístico, todavía no ha ganado, apenas sumó 2 puntos de 9 en juego. Deambula por la mitad de la tabla para abajo con 20 unidades cosechadas en 17 partidos disputados y el jueves recibirá a River Plate, en el encuentro postergado de la decimoquinta fecha de la Superliga.

El delantero Germán Herrera ingresó en el segundo tiempo y casi anota, en lo que hubiera sido su cuarto gol consecutivo ante Newell’s. Al respecto dijo: “La verdad es que en los últimos quince minutos los presionamos bien arriba y tuvimos varias chances muy claras. En mi caso fue de segunda jugada porque (Washington) Camacho intentó patear al arco y salió hacia donde estaba yo, puse la cabeza y el arquero tuvo una atajada estupenda, porque si no era gol”.

“En el contexto general del partido, creo que merecimos un poco más, porque tuvimos tres jugadas muy claras, además de la mía, también la de (Miguel) Barbieri y el tiro de Pablo Becker. No pudimos marcar la diferencia, estaba muy pesado para jugar, a mí me tocó un rato. Me imagino a mis compañeros que hicieron un gran esfuerzo. Lo queríamos ganar, tengo la bronca de que tuve la oportunidad de hacer el gol”, se lamentó Herrera.