Una vez más, la fortuna no estuvo del lado de José María López en la Formula E. La clasificación fue, esta vez, lo que dinamitó las esperanzas del cordobés de poder reencontrarse, en París, con un buen resultado en la categoría de autos eléctricos.

El cordobés se pasó en un frenaje, en una vuelta lanzada que venía completando con buenos parciales, y ese error lo condenó a largar desde el fondo del pelotón,en un octavo E-Prix de la temporada que resultó histórico para la divisional, porque fue el primer que tuvo la lluvia condimento.

Ocupó el vigésimo cajón de largada finalmente Pechito, por una penalización que sufrieron las dos unidades del equipo Mahindra. Y avanzó con el vehículo del Dragon Racing. Aceleró a fondo.

Tanto lo hizo, que llegó a ocupar la décima posición, aunque en el último tramo retrocedió tres casilleros tras un incidente con Jerome D’Ambrosio y finalizó decimotercero en la capital francesa, donde logró en 2017 uno de los dos podios que acumula en la Formula E.

El resultado le dejó a López un sabor agridulce, porque demostró que su auto tenía potencial y que pudo haber terminado un poco más adelante, de no ser por aquella falla en la qualy.

El ganador de la competencia fue el holandés Robin Frijns. Los alemanes André Lotterer y Daniel Abt completaron el podio en París.

La novena cita de la temporada de la categoría de autos eléctricos está programada para el 11 de mayo, en las calles de Mónaco.