Todo fue alegría en el vestuario de Dorados de Sinaloa, luego de clasificar a la instancia decisiva del torneo Clausura 2019 del Ascenso mexicano en una semifinal en la que se deshizo con holgura de Mineros de Zacatecas.

El Gran Pez está, nuevamente, ante la oportunidad de dar un nuevo gran paso hacia la Primera División azteca. Sus jugadores y también su técnico, Diego Maradona, lo saben. Y por eso no ocultaron su euforia al llegar al vestuario del estadio Carlos Vega Villalba de Zacatecas.

También hubo espacio para la tradicional foto grupal y para las muestras de afecto, respeto y admiración de los jugadores de Dorados hacia Maradona. Uno de ellos fue el arquero argentino Gaspar Servio, quien incluso lleva tatuada una imagen del 10 en su muslo izquierdo.