Ezequiel “Chimy” Ávila ha tenido una muy buena temporada con Huesca, a pesar del descenso de su equipo, y sus diez goles en La Liga española despertaron el interés de varios clubes. Pero los dos más interesados en el atacante argentino son enemigos íntimos.

Getafe y Leganés, clásicos rivales de las afueras de Madrid, están negociando para quedarse con el delantero, de quien San Lorenzo de Almagro posee la mitad de la ficha (la otra mitad es del jugador).

Ávila ya anunció que no seguirá en Huesca, a pesar de que el club tiene la opción de adquirirlo tras tenerlo a préstamo las últimas dos temporadas. Ahí es donde comienzan a pisar fuerte las otras opciones.

A “Chimy” lo seduce la chance de Getafe, porque tiene asegurada su participación en la próxima Europa League y se jugará en la última fecha del torneo local un lugar en la Champions League.

Pero, del otro lado, aparece Leganés, que estaría dispuesto a hacer un importante desembolso económico, según informó el diario madrileño AS. Los “Pepineros”, conducidos por Mauricio Pellegrino, vienen de hacer la mejor campaña de su historia en Primera División.