Corría el tercer set de un partido por demás parejo entre el argentino Juan Martín del Potro y el serbio Novak Djokovic. Ninguno regalaba nada a su rival, pero en el quinto juego de ese parcial, inconscientemente, ambos se pusieron de acuerdo para obsequiarle al público romano un punto increíble.

La victoria, y el acceso a las semifinales del Masters 1000 de Roma, quedaron en poder de Djokovic, pero Del Potro demostró que, después de la lesión, está en condiciones de jugarle de igual a igual a los mejores del mundo y de ganarles puntos como este: