Rodrigo Braña se retiró hoy como futbolista profesional en la goleada de Estudiantes de La Plata sobre Sarmiento de Resistencia, y aseguró que dejó la actividad “con la sensación de haber cumplido”.

“Llega un momento en el que la edad ya pesa y está claro que no soy el mismo de hace unos años. Siempre hay que pensar cuándo es el momento de decir basta. Me gusta competir y me di cuenta que llegó el fin. Traté de dar lo mejor. No quería que el fútbol me deje, sino poder dejarlo en actividad. Es una decisión que la tenía en la cabeza, pero siempre es difícil decir basta. Sentí mucho alivio y traté de disfrutarlo a mi manera. Di lo mejor y me voy con la sensación de haber cumplido”, expresó emocionado “Chapu”.

A los 40 años, Braña le dijo adiós al fútbol profesional después de una extraordinaria carrera. En Estudiantes, el Chapu llegó en 2004 y ganó el Apertura 2006, la Libertadores 2009 y el Apertura 2010, contabilizando, con el de hoy, 335 partidos con la camiseta albirroja. Además, vistió nueve veces la camiseta del seleccionado argentino.

“Hoy se corta. Llega un momento en el que hay que decir adiós y me tocó decirlo, pero a una edad avanzada. Estoy plenamente feliz. Simplemente recordar un tiempo atrás y agradecer a quienes me enseñaron lo que es el respeto y la base de todo lo que aprendí cuando era chico, que lo pude llevar a cabo a lo largo de toda mi carrera, sin inconvenientes y siempre respetando. Después lo potencié todo en Estudiantes”,  agradeció el volante central.

Finalmente, también recordó su pasado en Quilmes, donde jugó 252 partidos y es ídolo.

“Me crucé a gente que me hizo mejor persona y mejor jugador. Estudiantes y Quilmes me dieron todo, yo los elegí para jugar. Estoy emocionado, pero feliz. Uno lo viene palpitando y no es una decisión fácil. No me puedo quejar de haber jugado tanto tiempo, competir con chicos de 18 años. Me llevo el abrazo de todos mis compañeros, que me acomodé a ellos y siempre traté de tirar para adelante. Hoy me sentí querido. Siempre me sentí respetado y me voy con la sensación de que me voy querido”, concluyó Braña.

Antes, durante y después del partido, Braña fue ovacionado una y otra vez por los hinchas pincharratas. Una vez finalizado el encuentro, fue llevado en andas por sus compañeros hacia la cabecera que ocuparon los simpatizantes del conjunto platense.