El mediocampista Damián Musto, que el mes próximo cumplirá 32 años, es uno de los futbolistas que la dirigencia de Rosario Central buscaría repatriar con vistas a la Superliga que comenzará a fines de julio.

El pase del volante de contención pertenece a Xolos de Tijuana, México, y el jugador todavía tiene un año más de contrato. A ello hay que sumarle que tiene un muy buen sueldo, que no estaría dispuesto a resignar al volver a la Argentina.

En la última temporada vistió la casaca del Deportivo Huesca, que descendió a la Segunda División de España. De las 38 fechas disputadas, Musto fue titular en 20 partidos, motivo por el cual se encuentra en buen estado físico.

Por ahora es un sueño su vuelta a Central, porque todavía no hubo contactos formales con sus pares mexicanos. Sí se comunicaron con el volante central, que respondió positivamente a la chance de jugar nuevamente con la camiseta auriazul, aunque habría que resolver el tema económico.

En esa línea, parece muy poco factible que Xolos lo ceda sin cargo y hasta el 30 de junio de 2020, justo cuando vence el vínculo, porque perdería al futbolista, al quedar libre, tras haber pagado 1.500.000 dólares por los derechos económicos y federativos.

El mercado de pases será largo y Musto no descartó la posibilidad de volver, así que la esperanza es lo último que se pierde. El técnico Diego Cocca, que ya lo dirigió en el equipo mexicano, se ilusiona con volver a contarlo entre sus filas, más allá que no lo tenía en su lista de refuerzos.

Además del nombre de Musto, hay otros nombres que interesan en Central. Su vicepresidente, Ricardo Carloni, admitió que mantuvieron contactos con Javier Mascherano y que le abrieron las puertas del club, al igual que a Ezequiel Lavezzi y Ángel Di María.