La décimo quinta etapa del Giro de Italia no trató para nada bien al esloveno Primoz Roglic.

Primero tuvo un problema con su bicicleta y debió cambiarla por la de un compañero; y luego, cuando se inició el ascenso a la montaña, comenzó a perder tiempo con el ecuatoriano Richard Carapaz, el italiano Vincenzo Nibali, y el británico Simon Yates.

Pero todo eso fue nada con relación a lo que viviría Roglic, a 8 kilómetros de la meta en Como, cuando en la bajada del Civiglio, siguió de largo en una curva cerrada y se estrelló contra el guardrail.

Sólo la altura de la baranda impidió que el esloveno cayera sobre el patio de una casa ubicada cerca de la montaña.

Roglic, a pesar de los golpes, se subió a la bicicleta; pudo terminar la etapa, y se mantiene en la segunda posición de la clasificación general detrás de Carapaz.

Foto: Equipo Jumbo-Lotto