Con barba y mucha más experiencia que cuando terminó su primera etapa en el club, en diciembre de 2013 y con un título local todavía fresco sobre su hombro. Así comenzó Juan Antonio Pizzi, este jueves, su segundo ciclo como entrenador de San Lorenzo.

“Es un privilegio volver a trabajar en esta institución, en la cual vivimos momentos de mucha alegría”, comentó el reemplazante de Jorge Almirón tras firmar un contrato que lo unirá por un año con la institución de Boedo.

Pocos días después de consagrarse como campeón del torneo Inicial 2013, Pizzi decidió dejar San Lorenzo para continuar su carrera en Valencia de España.

El ex delantero santafesino dejó sentadas las bases para que, al año siguiente, San Lorenzo alzara la Copa Libertadores de América de la mano de Edgardo Bauza.

En esta nueva etapa, después de levantar la Copa América 2016 con el seleccionado de Chile y de dirigir al representativo de Arabia Saudita en el Mundial de Rusia 2018, Pizzi dejó en claro cuáles serán sus objetivos.

“Trabajar, esforzarse y tratar de ser un equipo competitivo, que demuestre que tiene siempre el interés de ser protagonista”, aseguró.

En declaraciones al sitio web oficial del club, añadió: “Estamos convencidos de que vamos a poder conformar un buen plantel para que se cumplan esos objetivos”.

El lunes, a las 8, Pizzi tomará nuevamente las riendas del equipo azulgrana, que por delante tiene como principal objetivo los octavos de final de la Copa Libertadores.

Por ese torneo continental, San Lorenzo recibirá a Cerro Porteño, de Paraguay, el miércoles 24 de julio, desde las 19.15, y el 31 de julio jugará la revancha en Asunción, a las 19.15.