En disconformidad con los fallos del árbitro Adrián Franklin, los jugadores de San Jorge de Tucumán decidieron hacer esta noche una “sentada” en el campo de juego del estadio José María Minella y retirarse de la final del Reducido del Federal A ante Alvarado de Mar del Plata, cuando el resultado estaba 1-0 para el local.

Los futbolistas de San Jorge estaban furiosos con el árbitro, que en la etapa inicial había expulsado a David Valdéz y Maximiliano Guardia, y además por considerar ilícita la conquista del equipo rival.

A los 5 minutos del segundo tiempo, se sentaron todos en el césped y decidieron no continuar jugando la final. Luego, se retiraron al vestuario y el árbitro suspendió el encuentro. Quedará la resolución final para el Consejo Federal, aunque Alvarado, con la victoria parcial por 1-0, festejó el ascenso al Nacional B con toda su gente.

“Tomamos esta decisión porque fue un afano lo que se nos hizo en el primer tiempo, no nos merecemos esto, hay que pensar en la familia. Nos robaron en la cara”, expresó Ricardo Tapia, capitán de San Jorge.