En un plantel compuesto por estrellas rutilantes en el universo del fútbol mundia, Everton Sousa Soares, o simplemente Everton, es una de las nombres más destacados del seleccionado de Brasil en la Copa América.

El delantero de Gremio de Porto Alegre comenzó el torneo como suplente de David Neres y gracias a su atrevimiento y a sus buenas intervenciones se ganó un lugar importante en la consideración del entrenador, Tité.

Tanto progresó que en el tercer juego de la Copa, ante Perú, Everton decantó como titular en el tercer partido. Un caso similar al de Rodrigo De Paul en Argentina, pero en versión verdeamarelha y con un encuentro de distancia.

El delantero de 23 años, que tuvo minutos en los cuatro partidos, le otorga al equipo brasileño una profundidad que, de no tomar los recaudos pertinentes, le traerá más de un dolor de cabeza al seleccionado argentino en el clásico de este martes ante Argentina.

Sin Neymar, ausente por lesión, Everton se transformó en una de las armas más temidas de un ataque brasileño que contará también, en una de las semifinales de la Copa América, con Roberto Firmino, Philippe Coutinho y Gabriel Jesús.

Hasta aquí, el futbolista de Gremio convirtió ante Bolivia, en el debut, y frente a Perú, en el último partido del Grupo A.

La explosión en el mano a mano, la gambeta y la velocidad son las virtudes que bañan a Cebolinha, tal como apodan al nuevo ídolo brasileño, quien ya sabe lo que significa enfrentar a Franco Armani.

Everton, campeón de la Copa Libertadores con Gremio en 2017 y eliminado por el River del arquero argentino en 2018, será sin dudas uno de los puntos importantes a atender para los futbolistas argentinos, en el estadio Mineirao de Belo Horizonte.