Las últimas declaraciones públicas del holandés Frank de Boer, entrenador de Gonzalo Pity Martínez, no cayeron bien en el volante mendocino, que no atraviesa su mejor momento en Atlanta United, pese a que el miércoles convirtió un gol.

Martínez admitió que tiene “diferencias futbolísticas” con el técnico del equipo que compite en la MLS estadounidense y si bien reconoció que se encuentra adaptándose a un nuevo fútbol, deslizó que tiene “la vara muy alta” con su último entrenador en River, Marcelo Gallardo.

El jugador surgido de Huracán aclaró que no se encuentra peleado con de Boer y que es “un buen tipo”, aunque sus declaraciones a Fox Sports carecieron de edulcorante.

“Si bien hay algunas diferencias con el técnico, no pasa más de eso. Es un gran tipo, como persona es un fenómeno, pero hay cosas que en lo futbolístico no estoy de acuerdo con él. Además estuvo hablando cosas de más en la prensa y un poco me había enojado. Pero ya pasó, es todo aprendizaje”, relativizó Pity.

En ese sentido, agregó: “Son cosas que me duelen porque cuando tengo que hablar de alguien lo respeto públicamente. Dijo algunas cosas que me molestaron, también dijo que cuando tomaba malas decisiones era un peligro para el equipo. Son cosas que se las tiene que guardar y vi una falta de respeto”.

“Vengo de un entrenador con la vara muy alta y quizás me tengo que adaptar a un entrenador más defensivo, a estar más atento en la marca. La diferencia está en que uno no está acostumbrado a hacer ciertos trabajos”, explicó Martínez.

Pity aseguró que, si bien ya habló con de Boer, espera un nuevo llamado del holandés para terminar de aclarar la situación.

“Cuando lo dijo, al otro día del partido, yo no lo había leído. Al otro día me puse a ver la nota y no me cayó nada bien, pero todavía no tuve la posibilidad de decírselo. Estoy esperando que me llame para charlarlo y que me diga qué es lo que piensa”, subrayó.

Martínez marcó también cuáles son las diferencias con las que se encontró al llegar a Atlanta.

“En River era recuperar la pelota en tres cuartos, en campo rival, ahora es en nuestro campo y a la hora de recuperar nos queda muy lejos el arco contrario y nos cuesta crear ocasiones de gol. Los chicos venían acostumbrados con el Tata (Gerardo Martino) de presionar arriba y ahí está la diferencia”, puntualizó.

Además, negó que una de las opciones ante este panorama sea regresar a River y, por el contrario, se mostró confiado en revertir esta situación.