En agosto comenzará una nueva temporada de fútbol femenino de AFA, en disputa desde 1991 aunque en los últimos tiempos tuvo su gran despegue, y será el turno del debut de Vélez Sarsfield, que dará sus pasos iniciales en el campeonato de Primera B. Una exigencia de FIFA determina que todos los clubes con presencia en certámenes internacionales masculinos también deben tener su plantel en el certamen oficial femenino. Y el club de Liniers, con boleto de ingreso a la próxima Copa Sudamericana, responde a la normativa.

IAM Noticias entrevistó a Huara Alvarez, futbolista del flamante equipo, Jorge Di Netti, directivo a cargo del área, y Pablo Szyszko, responsable de prensa, para conocer los detalles de este nuevo desafío deportivo de las pibas fortineras.

“Este proyecto no sólo nace por la exigencia de conformar una Primera y una Reserva; sino que apuntamos a una característica de Vélez: la función social y la formación. Hubiese sido fácil traer todas jugadoras de afuera, pero quisimos darle prioridad a las socias y empezar desde las bases, con una tarea formativa. Desde que asumimos la conducción del club, llevamos un año y medio de trabajo. Empezó como fútbol recreativo y con apenas ocho chicas y hoy superan las cientotreinta. Vélez es una fábrica de jugadores y en fútbol femenino quisimos replicarlo. Para conformar los planteles que van a participar en AFA vinieron algunas chicas de otros clubes pero la mayoría son formadas acá”, explica Di Netti.

Huara Alvarez tiene 19 años, estudia Profesorado de Educación Física y jugó al futsal de AFA en Comunicaciones y en Kimberley. “En once empecé este año, soy hincha de Vélez a morir y apenas me enteré vine corriendo. Sin ánimo de agrandarme pensé que al ser recreativo iba a estar en un nivel más alto. Sin embargo me costó mucho adaptarme al principio. El futsal es otro deporte; antes no sabía de que jugaba. Acá el entrenador me puso de número 4 y en este tiempo fui aprendiendo a ubicarme en la cancha, en realidad sigo  aprendiendo todos los días. El grupo es excelente, de entrada me dieron un lugar, a mi y a todas las chicas que nos fuimos incorporando, y el trato es excelente”, cuenta.

Vélez va a jugar, en principio, de local en la Villa Olímpica, cuya cancha está aprobada por AFA. Pero existe la intención de utilizar la cancha del Polideportivo, en Liners. “Queremos darle comodidad de traslado a la gente porque sabemos que más sencillo llegar acá. Esperamos la aprobación de esa cancha”, dice Di Netti. Alvarez se ilusiona con jugar en el mismísimo Amalfitani, cuyo césped pisó junto a todas sus compañeras en la previa de un partido masculino en la pasada Superliga; “fue una locura, estaba muy ansiosa y me saqué un montón de fotos. Para mi que soy fanática, ver la gente en las tribunas y Plateas desde adentro y con los jugadores en la cancha fue algo inolvidable”, recuerda con una sonrisa.

Szyszko resalta que “se viene jugando un torneo interno todos los sábados en la Villa Olímpica y también amistosos contra otros equipos, como Estudiantes de Buenos Aires, Comunicaciones e Ituzaingó, por citar algunos, y ahí quedó demostrado el buen nivel que tienen las chicas. Es un proyecto bien organizado y con bases firmes”. Di Netti agrega: “tenemos al entrenador ideal, Nicolás Gallichio, y todo un grupo de trabajo de primerísimo nivel. No sé si en muchos clubes entrenarán como Vélez. Estamos para subir a la A en uno ó dos años, Se nota el salto en calidad en muchas jugadoras”.

“Es lindo salir campeón pero insisto que el objetivo fundamental pasa más por lo social. Queremos enseñarles y transmitirles lo máximo posible, y que lleguen o no a Primera se logre formar a las chicas como personas. Algunas quedarán en el camino, otras jugarán en AFA, pero la pretensión de Vélez es formarlas en valores a todas”, resalta el directivo.

Huara Alvarez señala que “hablando con jugadoras más grandes me cuentan que hace unos años el fútbol femenino estaba mal visto, era díficil lograr la aceptación. Noto que en estos últimos años cambió el panorama, afortunadamente. Era una mezcla de cosas: la familia, los padres, los amigos, el colegio mismo no aceptaba que una mujer jugase al fútbol. Hoy se lo ve como algo normal”.

Sobre la tarea formativa, Szyszko detalla la base: “el fútbol formativo de los 3 a los 12 años es mixto; desde los 13 las chicas pasan a femenino recreativo. Y de ahí surgirán las futuras integrantes de la Primera y la Reserva para competir en los campeonatos de AFA”. 

Mientras en Vélez aguardan con expectativa el estreno de las pibas de la V azulada, Alvarez afirma: “vamos a llegar rebien al campeonato; al principio nos costó encontrar el mejor punto físico pero hay jugadoras con habilidad y capacidad. Hay buenas individualidades que aportan mucho a lo colectivo, para el juego en conjunto”.