El británico Simon Yates (Mitchelton-Scott) logró rentabilizar una larga y peleada escapada para imponerse en Foix Prat d’Albis y sumar así su segunda victoria de etapa en este Tour de Francia. 

El francés Thibaut Pinot (Groupama-FDJ) dio espectáculo y volvió a ser el más fuerte entre los favoritos de la general.

Pero el ciclista del de la décima quinta etapa fue otro francés, Julian Alaphilippe (Deceuninck-Quick Step).

Todos daban por hecho que cuando el pelotón llegase a la cima del Foix Prat d’Albis, Alaphilippe ya no bajaría como líder del Tour, sin embargo, dando una muestra de recuperación física y coraje, el francés sigue portando el maillot amarillo.

Pero no todo fue sencillo. A unos 5 kilómetros de meta, la posibilidad de perder el liderato fue cierta, pero no se concretó, en parte, por una mala decisión de una parte de los integrantes del equipo Ineos, entre los que se encontraba Geraint Thomas, que sin querer, llevó a Alaphilippe en su peor momento.

Sabía que sería un día difícil, aunque no debía entrar en pánico. No estoy sorprendido de haber cedido tiempo hoy. Evidentemente, la carrera se ha puesto muy difícil en la parte final, pero he hecho todo lo que he podido para mantener el maillot amarillo y estoy orgulloso de haberlo conseguido”, puntualizó Alaphilippe.

Foto: letour.fr