Marcó tan solo un gol en 36 partidos con la camiseta argentina, pero esa conquista fue una de las más importantes no solo para José Luis Brown, sino también para la historia del seleccionado albiceleste.

Es que el apodado Tata, quien falleció esta noche a los 62 años, abrió el camino del triunfo argentino ante Alemania en la final del Mundial de México 86.

“A mi se me metió Diego (Maradona) adelante y Burru que le pega bien fuerte con comba. Cuando empiezo a tomar carrera, lo miro a Schumacher y digo ‘no llega’. Lo empujo a Diego, lo tiro y le meto el frentazo. No miré más la pelota, salí a festejar el gol”, comentó Brown en una entrevista.

Fue un encuentro que jugó con una lesión en el hombro, producto de un choque con un jugador alemán.

“Me choca, me pega en la articulación y tenía toda la zona de los bíceps y la articulación con un dolor insoportable. Lo miré al doctor y le dije ‘ni se le ocurra sacarme’. Me mordí la camiseta, puse el dedo adentro y seguí jugando así. Pasé por un millón de cosas difíciles, pero ni loco iba a dejar de jugar una final del mundo por un golpe en el hombro”, amplió Brown en aquella oportunidad.