Pablo Barrientos arribó en el último mercado de pases a Nacional de Montevideo y ya tuvo su primer mal trago, ya que el club tricolor lo sancionó por haberse ido a bailar en la noche previa a un entrenamiento matutino.

Según informó el diario uruguayo El País, Barrientos y el arquero Sergio Rochet fueron a un boliche en la madrugada del pasado viernes 2 de agosto, horas antes de una práctica. Menos de 24 horas antes habían regresado de Porto Alegre junto a sus compañeros, tras la eliminación de Copa Libertadores ante Inter.

La sanción consistirá en una quita del veinte por ciento del salario de cada uno.