A Barcelona no le salió absolutamente nada este viernes en San Mamés, donde realizó su estreno en La Liga española. El equipo catalán, entre otros males, padeció no solo la ausencia de Lionel Messi, sino también la prematura salida del partido de Luis Suárez por lesión, y perdió por 1-0 en su visita a Athletic de Bilbao.

El gol, agónico y espectacular, lo convirtió Aritz Aduriz a los 43 del segundo tiempo, prácticamente en la primera pelota que tocó después de reemplazar a Iñaki Williams en el minuto previo al gol.

El técnico de Barcelona, Ernesto Valverde, tampoco alistó como titulares a Iván Rakitic (ingresó en el segundo tiempo) ni Sergio Busquets. Y el conjunto blaugrana, hoy de amarillo, sintió esa ausencia en la zona de inicio de las jugadas.

Aún así, el equipo culé, que sí tuvo entre los titulares al francés Antoine Griezmann, contó con varias aproximaciones al arco de Athletic de Bilbao, pero no estuvo certero en la definición y el juego entró en su recta final con una igualdad en cero.

Sin embargo, una distracción de Barcelona a la salida de un lateral desde la derecha de Bilbao le costó la derrota al conjunto catalán. La acción culminó con un centro desde ese sector que conectó Aduriz.

El experimentado delantero de San Sebastián, de 38 años, comenzó de la mejor manera su última temporada como jugador profesional al convertir el único gol del partido con una gran tijera.

De esta manera, Barcelona, que espera la recuperación de Messi de una lesión, volvió a caer en el inicio de La Liga después de 11 años. La última vez que eso había ocurrido fue en la temporada 2008/09, frente a Numancia, que lo venció por 1-0.