Estudiantes de Río Cuarto goleó esta noche como local por 3-0 a un Temperley inexpresivo y comenzó de la mejor manera su experiencia en la flamante Primera Nacional.

En su primer partido en la segunda división del fútbol argentino, el conjunto cordobés por momentos se aprovechó de una defensa rival por demás endeble, y hasta se quedó corto en el resultado final, en un partido válido por la primera fecha de la Zona 1.

Lo mejor de un opaco equipo Gasolero se vio en los primeros minutos de juego, cuando todavía no era superado en todas las líneas ni en las distintas facetas de juego por un ordenado equipo local.

El juego comenzó a romperse a los 21 minutos del primer tiempo, cuando Nicolás Foglia convirtió un penal bien sancionado por el árbitro Luis Lobo Medina, después de una mano de Enzo Baglivo dentro del área.

El golpe que noqueó y dejó sin respuestas a Temperley llegó a los 46 del capítulo inicial. Bruno Sepúlveda recibió en llamativa soledad en la medialuna del área y no dudo en sacar un zurdazo efectivo, que sorprendió a Matías Castro.

En el complemento, el conjunto de Marcelo Vázquez terminó de liquidar el partido a los 8, cuando después de un contragolpe letal, Sepúlveda firmó su doblete en la noche cordobesa.

Temperley intentó hacer circular la pelota pero no tuvo argumentos para lastimar. La falta de conocimiento de un equipo renovado en relación al del campeonato anterior, bien puede funcionar como atenuante.

Más allá de eso, solo pudo generar riesgo con un remate al palo de Guevgeozian, por lo que deberá trabajar y mucho en ese aspecto.

El siguiente compromiso de Estudiantes de Río Cuarto será como visitante ante Platense. Temperley, por su parte, recibirá a Nueva Chicago en el estadio Alfredo Beranger.