Atlético Tucumán homenajeó hoy a Héctor “Chulo” Rivoira, quien murió la semana pasada y fue el conductor del equipo decano que ascendió a Primera División en 2009.

Antes del inicio del encuentro entre el conjunto tucumano y Godoy Cruz, los futbolistas posaron con una bandera que decía “Hasta siempre, Chulo”.

Luego, en el entretiempo, el club sacó una pancarta al campo de juego con el mensaje “Eternamente gracias, Chulo”, además de un dron que sobrevoló el José Fierro con una imagen del fallecido entrenador.

Los hinchas, visiblemente emocionados, acompañaron de pie y con aplausos la despedida a su querido entrenador.

Durante su paso por Atlético, además del ascenso, Rivoira consiguió el 55 por ciento de los puntos que disputó. Ese fue su último ascenso a la máxima categoría, tras los que había logrado con Chacarita Juniors en 1999 e Instituto de Córdoba en 2004.