El seleccionado argentino de básquetbol debutará mañana en el Mundial de China, cuando enfrente a su similar de Corea en un partido correspondiente al Grupo B.

El encuentro se llevará a cabo en el Wuhan Sport Center, a partir de las 9.30 de la Argentina, con la televisación de TyC Sports y la TV Pública.

La principal novedad para mañana esta dada en que Facundo Campazzo, quien arrastraba un esguince de tobillo, estará a disposición del entrenador Sergio Hernández, dado que respondió bien a las exigencias del cuerpo médico durante la práctica desarrollada hoy.

Por supuesto queda por saber si Hernández le dará minutos, dado que podría arriesgar una pieza vital del equipo ante Corea, el que aparece como el rival más accesible del grupo.

Ambos seleccionados se enfrentaron en una sola ocasión, en el Mundial de Canadá ’94, y la Argentina se impuso por 105-83.

El de mañana no sólo marcará el debut del seleccionado, sino también la primera ocasión en que la nueva generación de jugadores afronte la responsabilidad de jugar un Mundial.

Para siete integrantes del plantel, Patricio Garino, Luca Vildoza, Agustín Cáffaro, Gabriel Deck, Nicolás Brussino, Máximo Fjellerup y Lucio Redivo, el de mañana representará su primer partido en un Mundial; mientras que otros cuatro, Campazzo, Nicolás Laprovittola, Tayavek Gallizzi y Marcos Delía, jugarán su segunda Copa del Mundo.

Luis Scola, con sus 38 años, rompe el molde, ya que participó de 4 copas del mundo, la primera de ellas en Estados Unidos 2002, donde la Argentina fue subcampeón.

¿Qué esperar de la Argentina en el torneo? En principio habrá que señalar que, de no mediar sorpresas, tanto propias como de algunos de sus rivales, hay material humano como para llegar a las faces decisivas del torneo.

Esta claro que el costado ofensivo, naciendo en la conducción de Campazzo, Laprovittola y Vildoza, y la media cancha, es el punto más fuerte del equipo.

Los históricos problemas de talla y potencia vuelve a dejar en claro que la defensa, especialmente la pelea por los tableros, se transforma en el Talón de Aquiles, en la medida que el equipo vaya avanzando en el torneo, y la categoría de los rivales aumente.

Scola tiene la experiencia y oficio, pero no la altura y fuerza física para enfrentar a los pivotes de elite; Delía y Gallizi la estatura, pero no la experiencia.

Corea, un equipo que corre y contraataca, será la primera medida para comenzar a conocer a un equipo que ilusiona.

Foto: Prensa CABB