Sergio Hernández, el director técnico del seleccionado argentino de básquetbol, reconoció que la “química y potencial” que vio en el equipo que consiguió el subcampeonato en el Mundial de China, lo llevó a pensar que se podían conseguir grandes cosas.

“Nunca imagino mucho. No vivo de expectativas o de sueños. Pero si veía que el equipo tenía química y potencial. Desde Toronto 2015 que lo palpo. Algo había ahí. De todos modos llegar a la final fue una locura. Es maravilloso lo que logramos”, puntualizó Hernández.

Inmediatamente, el “Oveja” apuntó: “Esta camada ayudó a clasificar a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro; ayudó en Río; y las ventanas (clasificatorias) que jugó fueron fantásticas”

El entrenador, junto a Marco Delía, Agustín Caffaro, Tayavek Gallizzi, Lucio Redivo, Máximo Fjellerup, y Federico Susbielles, presidente de la Confederación Argentina, regresó esta mañana procedente de China, y brindó una conferencia de prensa en uno de los salones del aeropuerto de Ezeiza.

Fue un torneo muy estresante porque había dos torneos en uno. Uno que nosotros queríamos hacer como que no veíamos pero el hecho de estar paralelamente intentado ganar nuestros partidos con desear que otros resultados se dieran para clasificar a los Juegos Olímpicos”, indicó.

Posteriormente, agregó que “fue la verdad muy desgastante. Fue como jugar dos partidos por día. El día del festejo de la clasificación (a los Juegos Olímpicos) fue mayor o igual al día que conseguimos el pase a la final del Mundial”.