Todo River lo esperaba desde marzo, y Juan Fernando Quintero, una noche, volvió. Lo hizo en la victoria de esta noche por 2-0 ante Almagro, en Mendoza, donde su equipo clasificó a las semifinales de la Copa Argentina. Y nada menos que en la antesala del determinante desquite ante Boca por la Copa Libertadores.

Muy activo y con ganas. Así se lo vio al talentoso volante colombiano en su regreso después de superar una rotura de ligamentos en su rodilla izquierda, que lo mantuvo inactivo desde marzo y que le impidió, entre otras cosas, participar de la Copa América con el seleccionado de su país.

Derrochó talento Quintero desde el momento en que ingresó al campo de juego del estadio Malvinas Argentinas, a los 18 minutos, en reemplazo de Exequiel Palacios.

Con su andar cansino y su pegada exquisita, no dio muestras de su largo período sin jugar oficialmente.

Incluso coqueteó en varias ocasiones con el gol, pero en todas ellas Christian Limousin le ahogó el grito. Y cuando el arquero de Almagro no llegó, hizo pasar la pelota tan cerca del arco en la ejecución de un tiro libre, que todo el público millonario gritó gol.

Todos saben lo que pasé y con estos compañeros, volver es más fácil. Estoy muy motivado para lo que se viene. Por fortuna pude volver a jugar y me sentí muy bien. La idea ahora es no parar y prepararnos para lo que viene, pero todavía no pienso en Boca”, manifestó Quintero al término del partido.

Marcelo Gallardo, entrenador de River, también se refirió al regreso del colombiano: “Es un jugador muy importante para nosotros y después de lo que sufrió, recibir de nuevo el cariño de la gente y estar dentro de un campo de juego nos llena de felicidad”.

Otro que volvió fue Leonardo Ponzio, después de dos meses ausente por una lesión muscular. Jugó poco más de un cuarto de hora, en el cierre del partido. River recuperó dos hombres vitales, en un momento clave.

Foto: Prensa Copa Argentina.