Las camisetas que utilizaron los capitanes de los 24 clubes de la Superliga, con un agujero en la parte superior del pecho donde colocaron su dedo pulgar, en un simbólico homenaje a José Luis Brown, serán entregadas mañana a los familiares del ex defensor de la Selección, fallecido a los 62 años el pasado 12 de agosto.

Esa idea que el capitán de cada club de la máxima categoría vistiese la camiseta de su equipo, imitando la heroica postura del Tata Brown en la final del Mundial 1986, nació de la Superliga Argentina de Fútbol y tuvo lugar antes del inicio de los doce partidos de la tercera fecha de la actual edición del campeonato, acompañado por un minuto de silencio en todas las canchas.

Posteriormente esas casacas fueron firmadas por cada uno de los planteles y luego fueron recolectadas en la Superliga, con la intención de hacérselas llegar a sus parientes.

Mañana, a las 20 en el Hotel Grand Brizo de La Plata, autoridades de la Superliga harán la entrega de esas camisetas a los familiares más cercanos del Tata Brown.

En aquella final del Mundial de 1986, entre Argentina y Alemania, José Luis Brown sufrió la luxación del hombro, pero a pesar del intenso dolor se negó a dejar la cancha. Mordió la camiseta para hacerle un agujero y por allí introdujo su dedo pulgar para dejar inmovilizado el brazo derecho, en una tremenda muestra de coraje.

Ese camiseta celeste y blanca, marca Le Coq Sportif, con el número 5 en la espalda se convirtió en un símbolo inolvidable de la valentía del defensor argentino.

José Luis Brown había anotado el primer gol en la victoria de Argentina sobre Alemania 3 a 2 en esa final en el estadio Azteca.

Fue el único gol en la Selección del marcador central con paso por Estudiantes de La Plata, Atlético Nacional de Colombia, Boca Juniors, Deportivo Español, Brestois de Francia, Murcia de España y Racing Club.