La penúltima carrera de la Copa de Oro de Turismo Carretera disputada este domingo en el autódromo de Toay tuvo dos grandes ganadores: Mariano Werner, quien se adjudicó la victoria en ese trazado pampeano, y Agustín Canapino, quien escoltó al piloto entrerriano y se convirtió en el nuevo líder de ese playoff.

Werner, poleman de la clasificación del sábado, picó en punta tras ganar la serie más veloz de la mañana y defendió todos y cada uno de los intentos de Canapino por superarlo.

El arrecifeño, actual bicampeón de la categoría, lo buscó en la largada (demorada por un principio de incendió en una de las vías de escape) y en los tres relanzamientos que tuvo la competencia.

Pero el Ford de Werner aceleró más y mejor que el Chevrolet de Canapino, y el piloto de Paraná conservó la delantera en todas aquellas ocasiones.

Recién en el último tercio de la carrera Werner pudo hacer una buena luz sobre el bonaerense, para adjudicarse, por fin, el triunfo que necesita por reglamento para ser campeón.

Canapino pareció conformarse con una segunda posición que le permitía tomar las riendas del playoff a una fecha del cierre del campeonato.

De todos modos, desde la vuelta 19 también debió estar atento a sus espejos, porque Valentín Aguirre dio cuenta de Jonatan Castellano en duelo de usuarios de Dodge y quedó tercero.

Todo se simplificó para Canapino cuando Aguirre, a una vuelta del final, sufrió la rotura de una cubierta y se retrasó en el clasificador (terminó 23).

Canapino, que hasta ese entonces lideraba la Copa de Oro con dos puntos de ventaja sobre Aguirre, pasó a tener una luz mayor con respecto a Werner su nuevo máximo oponente en la lucha por el título.

Castellano, finalmente, recuperó la tercera posición y ocupó el último escalón del podio. Además, ingresó a la definición del torneo como uno de los denominados 3 de último minuto, junto a Juan Cruz Benvenuti y el uruguayo Mauricio Lambiris.

El arrecifeño llegará al autódromo Parque Provincia del Neuquén, el 1 de diciembre, con 11.5 puntos de distancia sobre el entrerriano, en una definición que promete ser de alto voltaje.

Foto: Prensa ACTC.