Estudiantes y un emotivo regreso a su hogar

Eran miles. Muchos miles de hinchas de Estudiantes. Y caminaban uno al lado del otro, como apoyándose, pero no física sino espiritualmente. Cantaban y celebraban. Estaban realmente felices. Venían de ganar un partido, pero en realidad festejaban algo más. Algo mucho más grande.

Dejaban atrás una casa prestada para volver al calor del propio hogar. Lo hacían sin valijas ni cajas gigantes selladas con cinta adhesiva. Pero sí con el peso enorme de una espera que pareció eterna.

Caminaron poco más de cinco kilómetros, los que separan el Único del estadio de 1 y 57. E iluminaron la noche de la capital bonaerense con bengalas y mucho color.

Jugadores y dirigentes acompañaron la gesta. Juan Sebastián Verón, hijo pródigo devenido en presidente, encabezó la columna Pincharrata, que incluyó a grandes y chicos. Que no distinguió edad. Solo importaba que el corazón sea albirrojo.

Y al llegar a las puertas del nuevo Jorge Luis Hirschi, todos cayeron en la cuenta que se trataba de “un día perfecto”. Y todos cantaban y celebraban. Estaban realmente felices.

Foto: Prensa Estudiantes.

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