No fue su mejor partido. En su planilla final se puede leer que convirtió 9 puntos, bajó tres rebotes, dio dos asistencias, recuperó un balón, y perdió otro.

Lo que no muestra, ni mostrará la planilla, es la actitud con que Facundo Campazzo juega cada partido. Como el que el Real Madrid jugó esta tarde contra el Bilbao.

Su equipo perdía por un punto, había que recuperar la pelota que les permitiría ejecutar el último tiro, y si tenía que volar por encima de la mesa de control para conseguir el objetivo, se iba a volar.

Esa es la imagen que dejó hoy Campazzo, el día en que el Real Madrid perdió el invicto que ostentó durante 8 fechas de la Liga ACB de España.