Especial. Así podría catalogarse la noche que se vivió este sábado en el Camp Nou. Lo fue tanto por el reconocimiento que recibió Lionel Messi por parte de los hinchas de Barcelona tras ganar su sexto Balón de Oro, como por la función que protagonizaron el rosarino y el uruguayo Luis Suárez en el 5-2 sobre Mallorca.

El francés Antoine Griezmann, millonaria inversión culé que paulatinamente parece amalgamarse con el resto del equipo, abrió el resultado que devolvió al blaugrana a lo más alto de La Liga española junto a Real Madrid, con 34 puntos.

La emoción invadió al Camp Nou en la previa del encuentro válido por a fecha 16 de La Liga, cuando Messi recibió su reciente Balón de Oro dentro del campo de juego, de manos de sus tres hijos, Thiago, Mateo y Ciro.

Minutos después, el argentino demostró por qué recibió aquel premio al colgar la pelota en el ángulo, desde media distancia y con una parábola asombrosa, para marcar el 2-0.

Messi aumentó su cuenta personal a dos conquistas con un nuevo gol a los 41, antes del primer descuento de Budimir para Mallorca y poco antes de la genialidad de Suárez para anotar el cuarto gol del equipo de Ernesto Valverde con un taco lujoso.

El delantero argentino selló su hat-trick sobre los 36 del complemento. Budimir ya había achicado otra vez la distancia para Mallorca, pero Messi completó su faena al terminar una excelente acción colectiva.