Barcelona llegó a Milán tranquilo, con la clasificación a octavos de final de la Champions League en el bolsillo, con un equipo con habituales suplentes y sin su líder, Lionel Messi. La urgencia era de Inter, que tenía la obligación de ganar para seguir en carrera y finalmente se quedó a pie, porque el resultado final del último partido del Grupo F fue una injusta derrota por 2-1.

De esta manera, el equipo italiano, que tuvo entre sus titulares a un Lautaro Martínez al que le anularon acertadamente dos conversiones por posición adelantada, quedó tres puntos por debajo de Borussia Dortmund, que finalizó segundo en uno de los grupos más difíciles del torneo, gracias al 2-1 que obtuvo como local ante Sparta Praga.

Carles Pérez puso en ventaja a Barcelona a los 23 minutos de la primera etapa, y el belga Romelu Lukaku, después de una excelente intervención de Martínez, estableció la igualdad antes de finalizar la mitad inicial.

En el complemento, el conjunto de Antonio Conte fue superior a Barcelona y por momentos llevó a su rival contra su arco. Pero en el mejor momento de Inter, Ansu Fati sacó un latigazo en una de las primeras pelotas que tocó y esfumó las esperanzas del equipo italiano.