Los Angeles Lakers realizaron en la noche del viernes “su” homenaje a la memoria de Kobe Bryant.

El Staples Center lució para la ocasión, aunque esta haya sido una ocasión triste.

Afuera la escenografía la armaron los aficionados dejando fotos, frases escritas sobre papel o cartulina, flores alrededor de las vallas implementadas alrededor del estadio.

Adentro, la organización de los Lakers colocó camisetas con los números 8 y 24 (los que usó Kobe) en cada uno de los casi 19.000 asientos del Staples; colocó las letras K y B en el círculo central de la cancha; en los lugares que Kobe y Gigi (la hija fallecida en el accidente) se colocaron, además de las camisetas, dos ramos de rosas rojas.

Todo, lo que sucedió fuera como dentro del estadio, podría resumirse en el discurso que dio LeBron James antes del comienzo del encuentro ante los Portland Trail Blazzers.

En algún momento tendremos el funeral de Kobe pero ahora quiero celebrar, celebrar después de 20 años de carrera, de sudor, de exigir tu cuerpo al máximo en incontables horas, servir de inspiración y eso es lo que vamos a celebrar. Esta noche es una celebración antes de jugar…

Kobe fue como un hermano para mí desde que yo estaba en la secundaria, cuando llegué a la NBA a los 18 años, todas las batallas que tuvimos, Ambos compartimos la misma determinación y compartimos siempre las ganas de ganar…”