Luego del escándalo que sucedió en el vestuario de San Lorenzo de Almagro durante el entretiempo del partido entre el Ciclón y Talleres de Córdoba, con la discusión entre Diego Monarriz y los hermanos Óscar y Ángel Romero, Marcelo Tinelli se reunió hoy con el plantel y el cuerpo técnico para dialogar sobre ese “concierto de errores”.

El presidente del club de Boedo se autodefinió como “una persona de diálogo, de conciliar las situaciones”, y no habrá ningún tipo de sanción para los paraguayos, más allá de que “en el fútbol argentino siempre se está esperando la carnicería”.

“Lo más importante es San Lorenzo, la unión de San Lorenzo. Me parece que de ésto se sale con todos, y eso fue lo que le planteé al plantel esta mañana. Todos cometemos errores y todos aceptaron los errores que cometieron. De ambos lados escuché las cosas totalmente diferentes. No hubo falta de respeto ni nada que se le parezca, aunque si situaciones que se pueden obviar, que se cometen en caliente y hacen que después se transforme en una bola mucho más grande”, indicó Tinelli en rueda de prensa.

Por otro lado, aseguró que ve a los Romero “muy enchufados, con ganas de ganar el campeonato, de clasificar a la Libertadores, de quedarse en San Lorenzo”.