Sofía Aispurúa inició su desafío en el básquet de Italia a principios de este año, pero al poco tiempo de su incorporación al Thunder Basket Matelica Fabriano quedó envuelta una situación particular en uno de los países más afectados por la pandemia de coronavirus.

Desde Matelica, la ciudad de la provincia de Macerata donde está radicada, la ex jugadora de Vélez y Obras relató su presente en una entrevista con IAM Noticias. 

“Estoy encerrada en cuarentena desde una semana, pero siento como si hubiesen pasado tres semanas. Entre fines de enero y principios de febrero nos enteramos lo que estaba pasando en China, después en Irán. Cuando decían que llegaba a Italia, al principio creía que había exageración, lo comparé con la situación de la gripe A de hace unos años en Argentina. Decía que los medios estaban exagerando un poco”, cuenta la jugadora de 25 años,

Reconoce que se dio cuenta de la gravedad “a medida que el virus se iba expandiendo por todo el norte de Italia y viendo las consecuencias para la gente mayor o con patologías. Nunca pensé que iba a ser para tanto. Igual vivo en una ciudad chica, donde se tomaron todas las medidas necesarias. Acá, en Matelica, no se registró ningún caso, aunque sí en ciudades cercanas”.

La basquetbolista argentina resalta que “se están tomando todo tipo de precauciones y eso está bueno, Aunque se arrancó un poco tarde porque nadie pensaba que se iba a propagar tan rápido”

Aispurúa explica que “se suspendieron los partidos, ni siquiera llegamos a jugar a puertas cerradas, Hace dos semanas también suspendieron los entrenamientos. Hicieron tareas de descontaminación en la cancha y en los vestuarios pero la recomendación fue quedarnos en casa, sin poder salir excepto para ir al supermercado a la farmacia”. 

“Al principio las recomendaciones eran estar en casa el mayor tiempo posible, no tener mucho contacto con otras personas y lavarse bien las manos. No era obligatorio no salir, sino una recomendación. Pero como siguió agrandándose y se transformó en pandemia pasó a ser obligatorio”, añade la hija de Sergio Aispurúa,  el reconocido ex jugador de basquet (Selección Argentina, Deportivo Morón, Argentino de Firmat, Ferro, Peñarol, Gimnasia de Comodoro Rivadavia e Independiente de General Pico) y actual entrenador, y hermana de Natalia, destacada jugadora de vóley y varias veces campeona con Boca Juniors.

Locuaz y de buen ánimo pese a la situación, Sofía no niega que “la verdad que es duro estar encerrada en tu casa todo el día todos los días. Yo vivo sóla y se me terminaron las cosas para hacer. Es una prueba dura de soportar, pero sé que es para bien. Tomé conciencia que hay que cumplir y que a corto plazo esta pandemia se tiene que terminar. En abril deberían estar reducidos los casos y los contagios. Estoy decidida a hacer las cosas como corresponde; no voy a hacerme la viva, menos estando en otro país, y a respetar todo. Quiero cuidarme a mi y a los otros. Mientras seguiré buscando cosas para hacer en casa”.

La jugadora de la Selección Argentina dice que “la gente está tranquila, cumple la cuarentena. En los supermercados encontrás de todo, vi que en otras ciudades, como Roma, la gente compra en cantidades exageradas, pero acá no pasa. No se vive un momento de pánico, En la calle se ve muy poca gente, solamente está permitido salir para ir al súper o a la farmacia. Antes dejaban salir a caminar o andar en bicicleta, pero ahora ni siquiera eso. Si te ven paseando te cobran una multa”

Cambiando de tema, Aispurúa manifesta que “mi llegada a Thunder Basket Matelica la tomé como super positiva. Llegué con incertidumbre, sobre todo porque era otra idioma. Me ayudó mucho que en el equipo está Debora Pepo González. Al principio no entendía nada y ella me ayudó a que pudiera comunicarme. De a poco me fui soltando y como me gusta aprender idiomas y además el italiano y el español son parecidos. No te digo que hoy hablo a la perfección pero sí puedo entender todo y me hago entender. Además conmigo las chicas del equipo están aprendiendo español”.

Yendo al plano estrictamente deportivo, la jugadora argentina cuenta que “todavía no pude jugar oficialmente por el tema de los papeles. Una vez que conseguí la documentación en orden surgió este tema del coronavirus. Thunder Matelica participa en la Serie B, quizás no es de las ligas más fuertes pero el torneo está bueno y tiene buen nivel. Hay muchas zonas y sólo asciende un equipo, por eso el desafío es muy lindo. El nivel es parecido al de Argentina; una diferencia es que acá se permite menos el roce”. 

“Vine a ganar confianza y a divertirme pero manteniendo el compromiso y la responsabilidad de siempre, después de las dos lesiones que tuve. Estoy haciendo cosas que en la Selección no me animo tanto a hacer. Este club se portó muy bien conmigo desde el primer momento haciéndome sentir como en casa, superó todas mis expectativas. Me sorprendí gratamente con la calidad humana, pensé que las chicas iban a ser medio frías, pero es todo lo contrario. Formamos una gran familia, nos reunimos seguido y nos juntamos a comer, Claro que antes de la cuarentena”, finaliza.