El estadio Maracaná, emblemático escenario de Río de Janeiro que recibió, entre otros grandes acontecimientos, las finales de los Mundiales de fútbol de 1950 y 2014, y los Juegos Olímpicos de 2016, será adaptado para recibir y atender a pacientes infectados por Coronavirus.

“Toda esta logística está anticipada y debería estar lista en un máximo de 15 días”, anunció el gobernador de Río de Janeiro, Wilson Witzel, quien se manifestó públicamente en contra de las medidas que tomó el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, en el marco de esta pandemia que se cobró al menos 60 vidas en ese país.

En declaraciones a Rede Globo, Witzel señaló además que también montarán hospitales de campaña, con 900 camas, en el Parque dos Atletas, en Barra da Tijuca, Zona Oeste de Río; en el antiguo aeroclub de Nova Iguaçu, en Baixada Fluminense; y en São Gonçalo.

En Río de Janeiro, donde al jueves se contaron 370 infectados y 8 muertos, a partir de hoy se someterán a un proceso de desinfección las estaciones Central do Brasil (metro y tren), Estácio (metro) y Praça XV (barcazas), “para evitar el contagio por coronavirus en los lugares de Gran circulación de pasajeros”, se informó oficialmente.

El estadio Pacaembú, en San Pablo es otro de los escenarios donde se construyó un hospital de campaña para albergar y seguir la evolución de pacientes con Covid-19

Allí tratarán los casos de baja complejidad e instalarán alrededor de 200 camas, cada una con un respirador mecánico. Según estimaciones, debería estar en funcionamiento el próximo martes.

Inter de Porto Alegre, Corinthians, San Pablo y Santos, entre otros clubes, también pusieron a disposición sus instalaciones para recibir pacientes.