Después de jugar en Vélez, Deportivo Español y Central Córdoba de Santiago del Estero, Juan Manuel Varea enfiló hacia el fútbol europeo, sobre todo a países situados en la península de los Balcanes.

El goleador, que actualmente juega en Croacia y vive en la vecina Bosnia Herzegovina, trazó un panorama de la situación del coronavirus que se vive en esta región europea, ante la consulta de IAM Noticias.

“La situación está en estos momentos igual que en Argentina. Son los comienzos, van apareciendo casos de a poco, hay aislamiento obligatorio. En mi ciudad, Siroki Brijeg, se registraron sólo dos casos”, cuenta el goleador del NK Kamen Ivanbegovina.

Explica Varea: “La reacción de la gente es la normal, como la de todos, un poco asustados. Más que nada la gente mayor que son quienes tienen más posibilidades de sufrir este virus. Están respetando las instrucciones dadas por el Gobierno”.

El delantero arribó a Bosnia Herzegovina por primera vez en 2009 y enseguida se convirtió en figura del NK Siroki Brijeg. En aquella época contó: “Me ofrecieron ir a jugar a Bosnia. Yo tenía ganas de ir al extranjero y, aunque no pertenecía a la Unión Europea, estaba en el continente y jugaba clasificación para las Copa de UEFA. De inmediato me fui metiendo en Internet, viendo el mapa e informándome de las características del país. Llegué a uno de los clubes grandes, NK Siroki, y me encontré con una muy buena infraestructura. En lo futbolístico de entrada me salieron muy bien las cosas, fui goleador en mi primera temporada y me eligieron como el mejor extranjero del torneo”.

Continuó su carrera en clubes de Azerbaiyán, Bulgaria, Albania, Malta y Croacia. Destinos poco convenciales para un futbolista argentino.

En la república que en el pasado fue parte de la hoy desaparecida Yugoslavia, Varea encontró más que éxitos deportivos. En Bosnia Herzegovina encontró su lugar en el mundo afectivo: conoció y se casó con Marija y nació su hija Viktoria.

Volviendo al presente y al panorama por el coronavirus, el jugador de 34 años relata:”En cuanto se supo que el virus también estaba en el país se suspendió todo tipo de actividad, Incluso la escuela, por ejemplo mi hija tenía que tomar la comunión en abril y obviamente la suspendieron. Y le dan las clases escolares por la televisión”.

El centrodelantero, que usa la camiseta nùmeo 10 del NK Kamen Ivanbegovina, traza su performance futbolística hasta el momento de la suspensión de la Liga de Croacia: “Arrancamos bien este año. Cuando se paró el campeonato estábamos entre los primeros cinco de la tabla. Aún está todo muy parejo. En lo personal estoy muy bien, segundo en la tabla de goleadores con 11 goles a tres del primero”.

Por el momento el aislamiento le impide recorrer el viaje de 40 minutos desde Siroki Brijeg a Ivanbegovina. Mientras ipiensa en nuevos goles, cumple con la obligada cuarentena con sus dos amores made in Bosnia Herzegovina.