Una goleada ante Independiente, por 6-1, en el Coloso del Parque de la Independencia. Fue ese el final del camino para Newell’s, que se consagró campeón del torneo de Primera División 1987/88 con un equipo conformado íntegramente por jugadores surgidos de la institución. Un logro inédito en el fútbol argentino.

El conjunto rojinegro alcanzó aquella estrella, la segunda de la era profesional, de la mano de José Yudica, otro hombre identificado con la institución.

Norberto Scoponi, Roberto Sensini, Juan Manuel Llop, Gerardo Martino, Roque Alfaro y Víctor Rogelio Ramos, el máximo goleador histórico leproso, son algunos de los nombres que componían aquel equipo que, entre otras coosas, consiguió un invicto de 17 partidos en la segunda rueda de aquel torneo.

Fueron 55 puntos en 38 fechas lo que logró aquel Newell’s antes de obtener el título oficial número 28 de su historia (contando Ligas y Asociaciones) y fue aquella la primera ocasión en la que un club argentino se consagró campeón con un plantel y cuerpo técnico formados completamente en sus divisiones inferiores.

En ese año 1988, Newell’s también alcanzó la final de la Copa Libertadores, instancia en la que fue derrotado por Nacional de Montevideo.

“Era un plantel que disfrutaba lo que estaba viviendo”, graficó el ex defensor Fabián Basualdo, otro de los integrantes de aquel plantel.