Giselle Menéndez, ante su nuevo desafío en la élite del handball de España

Mientras se prepara para experimentar una nueva temporada en el handball de España, ahora en la División de Honor Liga Guerreras con la casaca del Elche Balonmano, la argentina Giselle Menéndez, en una entrevista con IAM Noticias, manifiesta: “es un salto muy grande pasar de Bolaños a Elche, primero por la diferencia de categoría y de nivel desde la División Plata (Segunda) a la de Honor (Primera). Es totalmente distinto”.

“También sé que los entrenamientos serán más exigentes. Si bien toda mi vida entrené todos los días, entre clubes y Selección, sé y soy consciente que el ritmo de entrenamiento de la División de Honor cambia mucho. Además, con el parón por el coronavirus se va a dificultar más todavía, pero estoy dispuesta a afrontar lo que tenga que afrontar para cumplir mis objetivos”, agrega.

“Mi expectativa, en principio, pasa por adaptarme lo más rápido posible al equipo y a su forma de entrenar. Buscar el ritmo y el nivel de mis nuevas compañeras, para poder rendir en cada partido y encontrar un lugar en el equipo. Espero poder demostrar y soltarme rápido”, se ilusiona la extremo derecha de 26 años.

Destaca que “Elche está buscando entrar a competencias europeas y eso será una experiencia muy importante. Quiero aprovechar este paso al máximo. Con la Selección Argentina quedé a las puertas del Preolímpico, suspendido por la pandemia de coronavirus. Pensando en volver a estar en esa lista, tendré que demostrar en Elche que mantengo el nivel para seguir en el futuro en La Garra“.

Sobre la situación del coronavirus en España, Menéndez contó que “durante el confinamiento estuve en Bolaños, pueblo ubicado en Ciudad Real. y la verdad que se vivió algo bastane fuerte. Más que nada al ver la cantidad de infectados y de muertos. Ahora estamos en la fase 3, que nos da un poco más de libertad y tranquilidad, hasta parece que esos meses duros de encierro quedaron atrás y que pasó mucho tiempo. No estamos sufriendo tanto, como en su momento. La 3 es la anteúltima fase, antes de la desescalada y la vuelta a la nueva normalidad. Sí, se está mucho mejor”.

El aislamiento no cortó los entrenamientos de Menéndez: “hice una preparación variada. Priscila Alvarez, preparadora física de la Selección, me mandó la rutina de La Garra, y también hice clases a distancia con Ignacio Varas, un profe de Argentina. Hoy tengo más libertad y puedo ir al gimnasio y a correr, pero preferí contactar al preparador físico de Elche, Roger Olivas, para ir empezando a adaptarme a su forma de trabajo y entrenamiento”.

Esta aventura europea de Menéndez remite a fines de 2018, cuando la jugadora tomó la decisión de emigrar a España para iniciar este desafiante recorrido. Recuerda que “al principio tenía mucho miedo por la incertumbre de ir a otro país e incorporarme a un equipo ya armando y a mitad de temporada. No sabía cómo me iba a adaptar a la forma de juego y también al país“.

“Me dio tranquilidad saber que viajaba con Lila Lacazette, para sumarse al mismo equipo. No la conocía, pero era una argentina y me eso me tranquilizó. Fue una ayuda importante. A los pocos días de haber llegado a Bolanos, ese miedo se se me fue y me adapté muy bien al juego, a las personas y a la forma de vivir”. 

En Elche Balonmano, Giselle tendrá dos compañeras argentinas: Carolina Bono, con quien también compartió equipo la pasada temporada en Bolaños, y Joana Bolling, con quien participó en La Garra. “Así como conté que la presencia de Lacazzette al llegar a España me dio mucha tranquilidad, ahora me pasa exactamente lo mismo sabiendo que voy a compartir plantel con Caro y con Joana. Son dos argentinas y además las conozco bien y eso me da una seguridad importante. También vino ahora otra de Bolaños, Graci Duque. Así que sé que no vine sola y que estaré bien acompañada”.

Menéndez distingue diferencias entre el handball de Argentina y el de España: “el principal es el contacto; el argentino tiene mucho más contacto y es más fisico que el español, donde se mueve el balón más rápido y se busca más los espacios. Hablo de la División Plata, sé que en Honor esa diferencia es mayor, pero todavia no lo viví. No podría decir cuál es mejor, si el argentino o el español, digo que son distintos”.

La jugadora no olvida a Mitre, su club de origen en Buenos Aires. “Cuando hablo de Mitre, el primer recuerdo, y el más lindo, es el Super 4 donde salimos terceras y le ganamos a Dorrego dando vuelta un partido casi perdido. Ibamos cinco goles abajo faltando tres minutos, y al final conseguimos ganarlo. También me acuerdo de las luchas por no descender o por ascender”, dice. 

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