El entrenador de Barcelona, Quique Setién, intentó bajar la temperatura en la antesala del duelo de este martes ante Atlético de Madrid, clave para las aspiraciones de su equipo de ganar La Liga.

El conjunto catalán deberá imponerse ante el equipo de Diego Simeone para no perder terreno con respecto a Real Madrid, el único líder.

Los problemas en Barcelona comenzaron a crecer después del empate frente a Celta del pasado sábado, no sólo por el resultado, sino por el aparente desplante que Leonel Messi le realizó a Eder Sarabia, ayudante de Setién, en pleno partido.

Esta situación durante una de las pausas de hidratación disparó todo tipo de teorías en Catalunya.

Setién se refirió a esta situación, sin dar nombres, en conferencia de prensa: “Es verdad que siempre hay controversias, igual que en la vida, porque cada uno tiene su manera de ver las cosas”.

“Yo tampoco era un jugador fácil en su momento, porque uno tiene su visión de las cosas. Lo que tenemos que tratar es convencer a todos de que la idea común es la que hay que defender. Esto lo tomo como algo natural y creo que hay una comunicación muy buena”, remarcó el entrenador blaugrana.

Quien reemplazó en enero pasado a Ernesto Valverde, agregó: “Todos tenemos que ceder una parte de nosotros mismos, incluidos los futbolistas, por el bien del equipo”.

“No todo lo que te gustaría, lo puedes llevar a cabo. Esto es un equipo y se debe actuar como tal y sacrificar ciertas cosas personales para el beneficio de todos”, subrayó.

Barcelona, que está dos unidades por debajo de Real Madrid, recibirá este martes a las 17 (hora argentina) a Atlético de Madrid.