Barcelona redujo aún más este martes sus posibilidades de arrebatarle La Liga española a Real Madrid, al cosechar su segundo empate consecutivo, esta vez por 2-2 como local ante Atlético de Madrid, por la fecha 33.

La igualdad dejó al equipo de Lionel Messi, que alcanzó los 700 goles en su carrera, a un punto de Real Madrid. Lo negativo para el equipo catalán es que su rival en la pelea por el título recibirá el jueves a Getafe y puede sacar cuatro unidades de diferencia.

Después de empatar con Celta en su anterior partido y cederle al Merengue la exclusividad en lo más alto de la tabla, Barcelona necesitaba ganar, no sólo por los tres puntos, que sin dudas serían importantes, sino para alejar ciertos fantasmas en torno a la continuidad de Quique Setién y a su relación con los jugadores.

Al parecer, si existieron diferencias en ese sentido quedaron zanjadas, al menos públicamente, porque Messi atendió las instrucciones del cuerpo técnico en el parate para hidratarse que hubo en el primer tiempo.

Pese a que no convirtió para el equipo Colchonero que dirige Diego Simeone, y que tuvo como titular a Ángel Correa, el delantero Diego Costa fue gran protagonista en los primeros dos goles del partido.

¿Cómo? El brasileño nacionalizado español anotó, en contra de su propia valla, el tanto con el que el equipo de Lionel Messi se adelantó en el resultado a los 11 minutos.

Pero la ventaja le duró poco a Barcelona porque ocho minutos después, Atlético de Madrid quedó ante la chance de empatar por intermedio de un penal.

Costa tomó la responsabilidad pero falló, aunque el árbitro del partido, José Hernández Hernández, detectó un ligero adelantamiento de Ter Stegen, amonestó al arquero alemán por esa falta e hizo repetir la ejecución.

El atacante colchonero se quedó sin revancha, porque quien se puso frente a la pelota fue Saúl. Y no perdonó.

El inicio del segundo tiempo trajo buenas noticias para Barcelona: Felipe acarició el pie de Semedo dentro del área y el árbitro sancionó penal. Messi tomó la pelota, adelantó a su equipo y alcanzó su gol 700.

Otra vez la ventaja se escurrió rápidamente. A los 15, Semedo derribó dentro de su área a Carrasco y Saúl anotó, esta vez con muchísimo suspenso, porque Ter Stegen casi le ataja su remate.

El equipo culé no mostró más ideas para volver a vulnerar la férrea defensa que Simeone propone para su Atlético de Madrid, que sigue tercero en la tabla, pero no logró despegarse de Sevilla, que marcha cuarto.

Foto: La Liga.