Macarena Sánchez, la crack rebelde, volcó su experiencia futbolística a la literatura

Macarena Maca Sánchez es mucho más que una futbolista. Las revoluciones tienen su héroes, o heroínas, esos personajes indispensables para encender la llama del cambio radical y convertirse en líderes de la gesta. Macarena Sánchez Jeanny entra en esta categoría. A partir de su lucha emancipadora, hoy existe el profesionalismo, incipiente e incompleto pero profesionalismo al fin en la Primera A de Argentina.

Luchadora tenaz y audaz, la delantera santafesina de 28 años y goleadora de San Lorenzo, es una reconocida activista feminista y reconocida por su defensa de los derechos de las mujeres en el deporte.

Desde hace unos meses, la estudiante de Trabajo Social se desempeña como Directora Ejecutiva del Instituto Nacional de Juventud. Y en las últimas horas, presentó su primer gol en forma impresa: El Fútbol es mi Rebeldía. El libro, en principio y a consecuencia del aislamiento por la pandemia de coronavirus, se lanzó en versión digital y cuando las circunstancias lo permitan circulará en versión papel.

En este libro, Maca Sánchez, la primera jugadora que firmó un contrato profesional en un club de la Argentina (San Lorenzo), reflexiona acerca de su deporte favorito y relata todas las vivencias que experimentó en su historia personal.

Desde sus primeros contactos, siendo una niña, con la pelota y la pasión que empezó a crecer en ella y la conquistó para siempre. Hace un repaso por los clubes donde jugó; la relación con sus compañeras; el encuentro con el feminismo; los prejuicios y la discriminación que sufrió. Y como asegura la presentación: “Sobre todo reivindica el placer de jugar, de reunirse en una cancha y darlo todo por la camiseta”.

Tras jugar en la Universidad Nacional del Litoral y en Colón, en su Santa Fe natal, Sánchez se mudó a Buenos Aires para jugar en UAI Urquiza, donde entre 2011 y 2018 salió campeona en tres ocasiones.

Sin embargo su vínculo con el club de Villa Lynch tuvo un final polémico, con denuncia judicial por su reclamo de derechos laborales. Y fue el germen para la posterior profesionalización y regularización del fútbol femenino en el país. En el campeonato de Primera A, interrumpido por el coronavirus, estaba tercera en la tabla de goleadoras, con los 16 tantos que anotó en su temporada de estreno en San Lorenzo.