“No tenemos miedo a España, sí mucho respeto”

Klaus Augenthaler encarna la rivalidad entre Alemania y España como pocos. Con la Mannschaft se coronó como campeón del mundo en 1990, con el Bayern ganó siete Bundesligas y, ahora, atiende a AS.

Klaus Augenthaler (26 de septiembre de 1957, Fürstenzell) encarna la rivalidad entre Alemania y España como pocos. Los cuernos que le mostró al Bernabéu en uno de esos Bayern-Madrid que mantuvieron en vilo a todo el continente durante la época de los 80 encendieron a todo un país, sobre todo porque el histórico líbero representaba al típico futbolista germano de aquellos tiempos: duro, fuerte, pero sobre todo ganador. Con la Mannschaft se coronó como campeón del mundo en 1990, con el Bayern ganó siete Bundesligas y, ahora, atiende a AS en vísperas de este nuevo choque hispanoteutón en los cuartos de la Euro.

¿Qué es de su vida?

Sigo en el Bayern, hemos impulsado muchos proyectos de cantera a lo largo de este año. Pero ahora mismo estoy de vacaciones.

¿No las estará pasando en España?

(Risas) No no, en Cerdeña.

¿Qué recuerdos le trae España?

En primer lugar son futbolísticos. No puedo no pensar en el Real Madrid, en todas las batallas que le brindamos a nuestros aficionados. Y no me refiero solo a nuestros enfrentamientos en Europa, sino también a algún que otro Trofeo Santiago Bernabéu que se nos fue de las manos. Recuerdo muy bien la copa, la ganamos dos veces y era enorme.

¿Y la Selección, era tan temida por los alemanes como ahora?

Es cierto que no la temíamos como tal, pero siempre tenían grandes jugadores que conocíamos del Real Madrid y Barcelona. Nunca fueron partidos fáciles e, independientemente de que no conquistaran títulos como lo pudieron hacer generaciones posteriores, era un rival a tener en cuenta. España siempre ha estado ahí. Eso sí, los partidos en los que saltaban chispas entre alemanes y españoles eran los de clubes.

Chispas y cuernos.

(Risas) Cierto. Recuerdo que nos estaban cosiendo a patadas y, cuando uno de ellos me entró con la pierna a la altura de mi pecho, hice el gesto, queriéndoles decir que esto no era una corrida de toros. No me malinterprete: llegué a acudir a una corrida hasta en dos ocasiones y me pareció algo fascinante, pero es que nosotros estábamos jugando al fútbol.

¿Será capaz Alemania esta vez de enseñar los dientes a España?

Visto lo visto durante la Euro, es la final anticipada. Es cierto que naciones como Eslovenia o Georgia han mostrado un gran nivel, pero a la vez he de decir que favoritas como Francia me han decepcionado. Muy a diferencia de España y, por momentos, Alemania. La euforia que hay aquí también ayuda.

¿Sí?

Hay un ambientazo en las calles que está contagiando a todos. El último partido lo vieron cerca de 30 millones en la tele, sin contar con toda la gente que acudió a las fan zones para verlo en una pantalla gigante. Está siendo maravilloso. Salvo el tiempo, que incluso obligó a interrumpir el partido entre Alemania y Dinamarca en Dortmund. ¿Pero qué le vamos a hacer?

¿Qué le está pareciendo su Mannschaft?

Bajo las órdenes de Flick, Alemania estaba dando muchos bandazos. De vez en cuando convencía, pero después volvía a pegársela contra selecciones inferiores a priori. Me pareció lógico darle un aire nuevo antes de una Eurocopa en tu propio país y he de decir que Nagelsmann ha acertado de pleno a la hora de formar un grupo en el que no solo haya jugones, sino también gente trabajadora que se deje el alma sobre el terreno de juego. La mezcla es muy buena, pero lo más importante es que son un equipo. En esto del fútbol, que al final es un deporte en equipo, es la clave del éxito.

Ya lo dijo el Kaiser: “A once amigos nadie los puede separar”.

Cierto. Ha sido una pérdida enorme, durante el funeral se vio lo que significaba Beckenbauer para este país. Deja un vacío enorme, tanto en el fútbol como en toda la sociedad alemana. Le recordaremos por siempre como el jugador y el entrenador, pero sobre todo como la persona que fue. Era uno de esos a los que habían tocado con una varita mágica desde arriba.

¿Alemania sigue temiendo a la Selección Española?

Me da que sí. Siempre hemos tenido nuestros problemas con España, no solo a nivel de selecciones, sino también nuestros clubes. Aquí, todo el mundo resopla cuando al Bayern le vuelve a tocar el Real Madrid en la Champions. No es que tengamos miedo, pero sí mucho respeto. Hay que admitir que se están volviendo a hacer muchas cosas muy bien en el fútbol español.

Cuándo se da cuenta de que la Selección Española da un paso al frente a nivel de competitividad?

La evolución siempre fue palpable, sobre todo antes de la época dorada con las dos Eurocopas y el Mundial. Al igual que aquí, España puede nutrirse del grandísimo trabajo que hacen sus clubes. Por la trayectoria de equipos como Madrid, Barça o Atlético, era normal que la selección diera un paso al frente tarde o temprano.

¿Qué partido espera el viernes?

Pues uno de altísima calidad. Puede que España, a priori, disponga de más calidad individual, pero también se ha visto a lo largo de la Euro que el bloque de Alemania es muy sólido.

Parece que Alemania ha vuelto a recuperar eso de hacerse fuerte a través del grupo, la esencia que la llevó a tantos éxitos a lo largo de su historia.

Yo lo viví en los Mundiales del 1986 y del 1990. En México teníamos grandísimos jugadores que eran capaces de marcar la diferencia, pero no fuimos un equipo. Llegamos a la final, sí, pero también hubo partidos que ganamos con mucha suerte. En Italia fue diferente. Fuimos un bloque en cada uno de los partidos, independientemente de quién estuviera sobre el terreno de juego, y por eso triunfamos.

¿ADN alemán?

Totalmente. Poco a poco, parece que lo estamos recuperando.

¿Le ha sorprendido España?

Sorprenderme como tal, no. El Real Madrid acaba de ganar la Champions y los partidos de liga que he visto también me han dado a entender que saben jugar al fútbol medianamente bien. (risas) Este deporte, por mucho que le guste analizar y sobreinterpretar a la gente, es bastante fácil. Hay un total de dos porterías, una hay que defenderla y en la otra hay que meter el balón. De momento, Alemania y España son las dos selecciones que mejor han entendido cómo hacerlo.

Hace dos años en Qatar no le salió tan bien a ambos combinados.

Porque en el fútbol hay que reinventarse. En el mundo de hoy, con tanta información y tanto análisis, hasta los más pequeños saben cómo vas a jugarles, se adaptan y te complican mucho las cosas. Suelo poner de ejemplo a Pep Guardiola, que tuvo un impacto enorme en la manera de jugar al fútbol en la Bundesliga debido a su paso por el Bayern. Cuando se marchó, todos los equipos querían sacar el balón jugado desde atrás. ¿Pero qué ocurre? Que necesitas a jugadores aptos para este estilo. Y no todos los equipos alemanes contaban y cuentan con jugadores capaces de construir desde atrás. Pero siguen haciéndolo hasta hoy, cuando sus plantillas invitarían a jugar de manera diferente, quizá incluso como lo solían hacer antes.

¿Ve algún tipo de debilidad en el fútbol que practica España?

La verdad es que no. Contra Georgia encajaron el primer tanto durante esta Eurocopa, y está claro que siempre debe haber algún error cuando te hacen gol, pero lo cierto es que han sido capaces de minimizar todo tipo de riesgos durante los partidos. Hasta ahora, claro. También ejercen una presión muy ordenada tras pérdida, lo que les ayuda a recuperar el balón muy cerca del marco rival. Se ve que el equipo está muy bien trabajado.

Y después están Nico, Lamine…

Es que Lamine tiene 16 años, es increíble. Hace poco estuve investigando y aquí nunca hemos tenido a un internacional de esa edad con un rol tan clave dentro de la selección. Es admirable.

¿Cómo se le puede hacer daño a Alemania?

Tampoco tiene tantas debilidades, pero me preocupa que se aferren a sacar el balón jugado desde atrás y que no sean capaces ante la presión ofensiva de España. Una cosa es que pierdas el balón en campo rival y otra muy diferente que lo hagas a 30 metros de tu portería. Alemania tiene que estar muy fina en esa zona del campo si no quiere pasarlo mal.

Con Kroos no debería haber problema.

Tiene muchísima experiencia y construye como pocos, pero creo que esperó hasta octavos de final para ensuciarse las calzonas por primera vez en una entrada. No es una crítica como tal, sobre todo teniendo en cuenta la velocidad que le puede dar al juego alemán y que hay que ver más de 20 partidos para verle fallar un pase. Pero no le gusta entrar en duelos como lo solía hacer alguien como Lothar Matthäus en su época. Pocos eran capaces de pasar nuestro centro del campo y eso fue gracias a la rapidez y la agresividad de Lothar. Kroos es un tío listo y está claro que siempre va a registrar el mayor número de contactos cuando casi se incrusta entre centrales para sacar el balón jugado. Como rival incluso barajaría ponerle marcaje individual, creo que le dificultaría la vida considerablemente.

El del viernes puede ser el último partido de su carrera.

Tiene toda la pint… perdone: puede serlo. (risas) Es cierto que se cerraría el círculo si, como leyenda viva del Real Madrid, disputa el último partido de su carrera contra España.

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