La tercera final de la temporada de Súper TC2000, disputada en el autódromo El Villicum de San Juan, presentó un inicio accidentado.

Por resolución de la categoría, a partir de este campeonato las partidas se realizan con los autos detenidos, y fue una complicación derivada de ese sistema el que impidió un normal comienzo de competencia en el trazado ubicado en el departamento de Albardón.

El Chevrolet Cruze de Agustín Canapino quedó detenido, también el Renault Fluence de Facundo Ardusso, entre otros.

El vehículo del arrecifeño pudo arrancar, pero la unidad del piloto santafesino fue embestida por detrás por el Fiat Tipo de Mariano Werner y quedó sin chances, al igual que el entrerriano. Afortunadamente, nadie salió lastimado.

“Están muy cerca los cajones y cuando se me corrió el Honda de adelante no pude esquivar a Ardusso. Una pena porque quedaron los autos muy rotos”, se lamentó Werner.

Fabián Yannantuoni fue otro de los damnificados y se mostró crítico con el sistema de largada. “No funciona, por eso se quedan tantos autos parados. Yo largué manualmente, pero es evidente que el auto de Ardusso no largó y otros tres o cuatro autos tampoco”, explicó el Patito.

La carrera se detuvo con bandera roja y minutos más tarde, después de limpiar la pista, se largó en fila india, como habitualmente se hace cuando la pista está húmeda.

El momento de la largada fue este: